lunes, 4 de marzo de 2013

Ejemplo de Vida

Edwin Fabian Matiz Ruiz

Medalla de Oro en los Juegos Para-Nacionales 2012

Edwin Fabián Matiz Ruiz, nació el 6 de noviembre de 1992, en Quípama Boyacá, hijo de Blanca Cecilia Ruiz y David Matiz Barahona, siendo Edwin el menor de 2 hermanos, Edgar y Érica Matiz.

Edwin vivió con sus padres en Note una vereda del municipio de Quípama – Boyacá. El 10 de septiembre del año 2004, una tarde Edwin se dirigía a una tienda cerca de su casa, en el camino, se encontró con un objeto que llamó mucho su atención así que decidió tomarlo y guardarlo en el  bolsillo de su pantalón, al llegar a casa manipuló ese objeto: “Pensé, que me serviría para un proyecto del colegio, para electricidad...”. Con tan solo 12 años nunca se imaginó que su vida cambiara de manera drástica, ya que al manipular ese objeto extraño explotó repentinamente sobre sus manos, afectando principalmente su mano izquierda, y destrozando así sus sueños de ser un militar profesional.

A Edwin lo trasladaron al HOSPITAL SAN RAFAEL DE TUNJA, el equipo médico pide autorización a sus padres para poder amputarle su mano izquierda al igual que la derecha, así que su padre autoriza, la amputación de la mano izquierda de Edwin, pero se niega rotundamente a que hagan lo mismo con la mano derecha de su hijo, obligando así a realizar todo lo posible para salvarle la mano derecha, aunque se encontraba afectada por la onda explosiva, sus daños no fueron tan severos y destructivos como en su otra mano.

Solo despues de 5 medes Edwin pudo recibir terapias, pues ya se encontraba radicado en Bogota con su hermana gracias a una Organización llamada Médicos Sin Fronteras que  le brindaron la atención necesaria, esta organización le ayudo mucho para irse recuperando poco a poco tanto física como psicológicamente, también en su proceso de poder aceptarse a sí mismo y poderse reintegrar a la sociedad.
  
Una de las instituciones que marca en la carrera de Edwin es el club Ascopar (club deportivo para personas con discapacidad), gracias a la señora Olga Sáenz quien era la presidenta del club; ahí le dan la opción de practicar algún deporte, como natación, futbol, atletismo, y ciclismo; él se inclina por la opción del ciclismo aunque solo era eso una opción, no estaba totalmente comprometido con el deporte.

Edwin pudo tener su primera bicicleta profesional por medio de la organización UNITED FOR COLOMBIA, pues la situacion economica de sus padres no era la mejor.

El asistía a los entrenamientos en Bogotá, pero no era constante, no estaba comprometido con el deporte ya que pensaba estudiar en la escuela superior de administración pública (SAP) en Bogotá.
Fue hasta el 2007 cuando tenía 15 años que empezó a ver el ciclismo de manera diferente, ya de manera competitiva, debido a que su entrenador siempre le inculcaba sus cualidades para el Ciclismo y todos los beneficios que el deporte puede generar en una persona, y  así Edwin se comprometía mas con el ciclismo: “El deporte me ayuda a sentirme igual a los demás...”.   

En el año 2011 se vieron reflejados los frutos de toda la constancia y disciplina de Edwin, pues tuvo la oportunidad de representar al País en el mundial de pista en Italia y uno de ruta en Dinamarca.

En Colombia no hay mucho apoyo para los deportistas y más aún si se es  un “discapacitado”, ya que la misma sociedad se encarga de formar los obstáculos creando miedos en la mentalidad de cada persona y esto genera muchas veces que dejen de luchar por sus sueños, por estas razones y muchas más, como  sacar adelante a su familia y sobresalir en lo que mejor sabe hacer, correr por su país.

Edwin, siempre ha buscado los medios; porque para todo  hay una salida al final del túnel, y una recompensa la cual será muy satisfactoria pero solo sucederá al final: “No hay discapacidad, la discapacidad está en la mente...”.

Cuando Edwin inicio su carrera como ciclista paralímpico profesional, le decían que no serviría para eso, porque no estaba en capacidad física de asumir tan arriesgado deporte: “Muchas personas dicen que somos masoquistas, que nos gusta el dolor, pero es la sensación de cada día ser mejor...”.

El ciclismo no solo ha ayudado a Edwin a reintegrarse a la sociedad, si no que le ha permitido sentirse con igual capacidades que aquellas personas que lo tienen todo físicamente, también a sentirse cada día orgulloso de si mismo.  Gracias a este deporte su vida ha tomado un nuevo rumbo, pues entrena a diario por qué sabe que algún día llegaran los frutos de tanto esfuerzo y dolor a los que a diario se expone un deportista, Edwin ha conseguido viajar y conocer países como Italia, Dinamarca y Estados Unidos, consiguiendo así experiencias de vida y nuevos conocimientos que lo llevan a ser la persona que es hoy en día.

Detrás de una persona, siempre hay una gran historia por contar, y cuando se ha pasado por tantas situaciones de dolor en la vida, las personas son mas consientes del esfuerzo que hace este y también su familia, y es así cuando después de ver, que se han alcanzado metas, se han conquistado sueños  y superado las pruebas de vida más adversas, la recompensa es mayor, el grado de orgullo y satisfacción es la sensación más grata que se pudiese sentir.

Aunque Edwin no pudo participar en Los Juegos Olímpicos De Londres ya que no alcanzo a sumar los puntos necesarios, si pudo competir en los juegos Para-nacionales que se llevaron acabó en el 2012 y en donde obtuvieron una excelente participación ya que en la competencia de los 4000 metros persecución individual hombres (C5), se enfrentaron los bogotanos José Jaramillo y Edwin Matiz, resultando ganador Edwin con un tiempo de 4:25.372, alcanzando a Jaramillo, quién se colgó la medalla de plata.

Ocho fueron las medallas entregadas a los deportistas que participaron en el evento que organizó la Comisión Nacional de Para-ciclismo, de las cuales la capital del país acumuló 4 preseas doradas, con Esneider Muñoz, Eliecer Orjuela, Diego Dueñas y Edwin Matíz.

Esto demuestra que con constancia y disciplina todo se puede lograr y que los sueños están hechos para cumplirse, aunque no todo se te dé para realizarlos.
 

A raíz de todo lo que ha pasado a lo largo de su vida, Edwin siempre ha querido ayudar a otras personas así como cuando en algún momento el requirió de ayuda y por eso una de sus metas  es ayudar a todas esas personas víctimas de la violencia y aportar un poco a que la sociedad mejore.
Otra de sus metas es ayudar al medio ambiente pues siempre se ha visto atraído por este tema, y aunque ya no quiera ser biólogo como lo quería ser a sus 15 años, si sabe que siente como un deber ayudar al entorno que lo necesite.

Sin duda el gran sueño de Edwin y en lo que se encuentra enfocado actualmente es en lograr ser un campeón mundial y también subirse a un pódium en unos juegos para-límpicos.

Para Edwin siempre uno de sus principales referentes tanto como en el plano deportivo y de superación personal ha sido Lance Armstrong, aunque a principios de este año 2013 confesó haberse dopado. Pero a pesar de todo esto su historia de vida es sin duda de admirar pues se le detecto un cáncer testicular en el año 1996, a sus 25 años y siendo uno de los mejores ciclistas del mundo tuvo que enfrentarse a esta enfermedad tan difícil, sin embargo el supo reponerse a esto y seguir siendo uno de los mejores ciclistas del mundo, debido a su enfermedad él creó la fundación LIVESTRONG para ayudar a las personas que ha sufrido de cáncer, actualmente totalmente sano de cáncer tiene 5 HIJOS.

La vida de Edwin es un ejemplo de superación personal para muchas personas y a pesar de que el no cuenta con una gran fama o un gran reconocimiento a nivel nacional, sus logros son para admirar y el hecho de saber que el continua trabajando día a día para salir adelante y poder darle al país alegrías y triunfos en el deporte es algo de lo cual todos los colombianos nos deberíamos de sentir orgullosos : “Hay que seguir adelante, hay que luchar, hay muchas organizaciones para lograrlo, solo hay que buscar los medios”, y por esto nadie debería de decir Yo no puedo, porque todo es posible, porque todas las adversidades que se nos presentan son pruebas para superar y de esta manera aprender y ser mejores personas cada día porque lo que no te mata te hace fuerte.




Edwin Fabián Matiz Ruiz tiene actualmente 20 años, quedándole así mucho por vivir, muchas historias por contar, las cuales va escribiendo poco a poco día a día junto a su familia, y el deporte que le dio un nuevo rumbo a su vida, que lo llevo a volver a soñar, a volver a creer y darse cuenta de que  “No hay discapacidad, la discapacidad está en la mente.”.

                                 


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