Edwin Fabian Matiz Ruiz
| Medalla de Oro en los Juegos Para-Nacionales 2012 |
Edwin
Fabián Matiz Ruiz, nació el 6 de noviembre de 1992, en Quípama Boyacá, hijo de
Blanca Cecilia Ruiz y David Matiz Barahona, siendo Edwin el menor de 2
hermanos, Edgar y Érica Matiz.
Edwin
vivió con sus padres en Note una vereda del municipio de Quípama – Boyacá. El
10 de septiembre del año 2004, una tarde Edwin se dirigía a una tienda cerca de
su casa, en el camino, se encontró con un objeto que llamó mucho su atención
así que decidió tomarlo y guardarlo en el
bolsillo de su pantalón, al llegar a casa manipuló ese objeto: “Pensé, que me serviría para un proyecto
del colegio, para electricidad...”. Con tan solo 12 años nunca se imaginó
que su vida cambiara de manera drástica, ya que al manipular ese objeto extraño
explotó repentinamente sobre sus manos, afectando principalmente su mano
izquierda, y destrozando así sus sueños de ser un militar profesional.
A Edwin lo trasladaron al HOSPITAL SAN RAFAEL DE TUNJA, el
equipo médico pide autorización a sus padres para poder amputarle su mano
izquierda al igual que la derecha, así que su padre autoriza, la amputación de
la mano izquierda de Edwin, pero se niega rotundamente a que hagan lo mismo con
la mano derecha de su hijo, obligando así a realizar todo lo posible para
salvarle la mano derecha, aunque se encontraba afectada por la onda explosiva,
sus daños no fueron tan severos y destructivos como en su otra mano.
Solo despues de 5 medes Edwin pudo recibir terapias, pues ya se encontraba radicado en Bogota con su hermana gracias a una Organización llamada Médicos Sin Fronteras
que le brindaron la atención
necesaria, esta organización le ayudo mucho para irse recuperando poco a poco
tanto física como psicológicamente, también en su proceso de poder aceptarse a
sí mismo y poderse reintegrar a la sociedad.
Una
de las instituciones que marca en la carrera de Edwin es el club Ascopar (club deportivo para personas con
discapacidad), gracias a la señora Olga
Sáenz quien era la presidenta del club; ahí le dan la opción de practicar
algún deporte, como natación, futbol, atletismo, y ciclismo; él se inclina por
la opción del ciclismo aunque solo era eso una opción, no estaba totalmente
comprometido con el deporte.
Edwin pudo tener su primera bicicleta profesional por medio de la organización UNITED
FOR COLOMBIA, pues la situacion economica de sus padres no era la mejor.
El asistía a los entrenamientos en Bogotá, pero no era constante, no
estaba comprometido con el deporte ya que pensaba estudiar en la escuela
superior de administración pública (SAP)
en Bogotá.
Fue hasta
el 2007 cuando tenía 15 años que empezó a ver el ciclismo de manera diferente,
ya de manera competitiva, debido a que su entrenador siempre le inculcaba sus
cualidades para el Ciclismo y todos los beneficios que el deporte puede generar
en una persona, y así Edwin se comprometía mas con el ciclismo: “El deporte me ayuda a sentirme igual a los
demás...”.
En el año 2011 se vieron reflejados los frutos de toda la constancia y
disciplina de Edwin, pues tuvo la oportunidad de representar al País en el
mundial de pista en Italia y uno de ruta en Dinamarca.
En
Colombia no hay mucho apoyo para los deportistas y más aún si se es un “discapacitado”, ya que la misma sociedad
se encarga de formar los obstáculos creando miedos en la mentalidad de cada
persona y esto genera muchas veces que dejen de luchar por sus sueños, por
estas razones y muchas más, como sacar
adelante a su familia y sobresalir en lo que mejor sabe hacer, correr por su
país.
Edwin, siempre ha buscado los medios; porque
para todo hay una salida al final del
túnel, y una recompensa la cual será muy satisfactoria pero solo sucederá al
final: “No hay discapacidad, la
discapacidad está en la mente...”.
Cuando
Edwin inicio su carrera como ciclista paralímpico profesional, le decían que no
serviría para eso, porque no estaba en capacidad física de asumir tan
arriesgado deporte: “Muchas personas
dicen que somos masoquistas, que nos gusta el dolor, pero es la sensación de
cada día ser mejor...”.
El
ciclismo no solo ha ayudado a Edwin a reintegrarse a la sociedad, si no que le
ha permitido sentirse con igual capacidades que aquellas personas que lo tienen
todo físicamente, también a sentirse cada día orgulloso de si mismo. Gracias a este deporte su vida ha tomado un nuevo
rumbo, pues entrena a diario por qué sabe que algún día llegaran los frutos de
tanto esfuerzo y dolor a los que a diario se expone un deportista, Edwin ha
conseguido viajar y conocer países como Italia, Dinamarca y Estados Unidos,
consiguiendo así experiencias de vida y nuevos conocimientos que lo llevan a
ser la persona que es hoy en día.
Detrás
de una persona, siempre hay una gran historia por contar, y cuando se ha pasado
por tantas situaciones de dolor en la vida, las personas son mas consientes del
esfuerzo que hace este y también su familia, y es así cuando después de ver,
que se han alcanzado metas, se han conquistado sueños y superado las pruebas de vida más adversas,
la recompensa es mayor, el grado de orgullo y satisfacción es la sensación más
grata que se pudiese sentir.
Aunque
Edwin no pudo participar en Los Juegos Olímpicos De Londres ya que no alcanzo a
sumar los puntos necesarios, si pudo competir en los juegos Para-nacionales que
se llevaron acabó en el 2012 y en donde obtuvieron una excelente participación ya
que en la competencia de los 4000 metros persecución individual hombres (C5), se enfrentaron los bogotanos José
Jaramillo y Edwin Matiz, resultando
ganador Edwin con un tiempo de 4:25.372, alcanzando a Jaramillo, quién se colgó
la medalla de plata.
Ocho
fueron las medallas entregadas a los deportistas que participaron en el evento
que organizó la Comisión Nacional de Para-ciclismo, de las cuales la capital
del país acumuló 4 preseas doradas, con Esneider Muñoz, Eliecer Orjuela, Diego
Dueñas y Edwin Matíz.
Esto
demuestra que con constancia y disciplina todo se puede lograr y que los sueños
están hechos para cumplirse, aunque no todo se te dé para realizarlos.
